memorias
-
Sentí la ansiedad subiendo por mis pies, mi pecho, directo hasta mi corazón. Para cuando me dí cuenta me apretaba la garganta y se salía por mis ojos. Pero era tanta, tanto dolor, tanto acumulo que cuando llego a mi mente, la apagó. Fuí entonces una oleada de dolor, un maremoto más bien. Violento y…